Washington elevó a 50 millones de dólares la recompensa por el número uno del chavismo, a quien considera el líder del cartel criminal del cartel de los soles.
Pese a las evidencias que maneja Estados Unidos e incluso la inteligencia colombiana, el presidente Gustavo Petro negó la existencia del Cartel de los Soles, organización criminal con sede en Venezuela que, según Washington, es dirigida por Nicolás Maduro Moros.
En un trino, el mandatario insistió en que el responsable del narcotráfico en Venezuela y Colombia es la denominada ‘Junta del Narcotráfico’. «El cartel de los soles no existe, es la excusa ficticia de la extrema derecha para derribar gobiernos que no les obedecen. El paso de cocaína colombiana por Venezuela, lo controla la Junta del Narcotráfico y sus capos viven en Europa y Oriente Medio», indicó.

A renglón seguido sostuvo que le propuso a Caracas y Washington cooperar para combatir ese enemigo. «Le propuse a EE.UU. y Venezuela que juntos destruyamos ese cartel. Es coordinar y no someter«.
El Departamento de Estado de Estados Unidos elevó a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a la captura de Maduro. La decisión está ligada a un expediente judicial abierto en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, que lo acusa de encabezar, junto con otros altos funcionarios venezolanos, dicha red de narcotráfico.

La acusación no se limita al presidente. También involucra a figuras de alto perfil como Diosdado Cabello, número dos del chavismo, y Tareck El Aissami, exvicepresidente y exministro de Petróleo.
El documento judicial describe alianzas con las extintas FARC, que habrían brindado protección armada, rutas seguras y acceso a pistas clandestinas en territorio venezolano y colombiano. Entre las pruebas presentadas figuran decomisos de cargamentos de droga, registros de vuelos, comunicaciones interceptadas y declaraciones juradas que respaldan la existencia de una cooperación sistemática entre actores estatales y organizaciones criminales.
«Maduro ayudó a gestionar y, en última instancia, a liderar el Cártel de los Soles, una organización narcotraficante venezolana compuesta por altos funcionarios venezolanos. A medida que ascendía al poder en Venezuela, Maduro participó en una conspiración narcoterrorista corrupta y violenta con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), designada Organización Terrorista Extranjera», dice la acusación.
Así mismo, de acuerdo con un informe de inteligencia colombiana obtenido por EL TIEMPO, Venezuela, con el Cartel de los Soles, figura como un gran articulador de las organizaciones transnacionales con los grupos armados, grupos de disidentes de las Farc, grupos delincuenciales de todo el continente.
No es la primera vez que Gustavo Petro le da oxígeno a Maduro con declaraciones. «Quien maneja el tráfico de cocaína por Venezuela no es el ‘Cartel de los Soles’, esa es una mentira como las armas de destrucción masiva de Irak, y solo sirve para invadir países. Quien maneja el tráfico de cocaína por Venezuela son los mismos que manejan el tráfico de cocaína del Catatumbo, los llanos y la Sabana de Bogotá, se llaman la Junta del Narcotráfico y el gobierno de los EE.UU. y las inteligencias de Europa tienen desde hace tiempo la información», manifestó el 20 de agosto en X.
Igualmente, la postura del mandatario sobre el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe y las costas de Venezuela ha sido en defensa del vecino país. “Los gringos están en la olla, si piensan que invadiendo Venezuela resuelven su problema, meten a Venezuela en el caso de Siria, solo que, con el problema, que se arrastran a Colombia lo mismo, porque irían estos grupos a apoderarse de las riquezas del subsuelo, minerales”, dijo el mandatario durante el consejo de ministros del 19 de agosto.
“Si los Estados Unidos demuestran que el país está gobernado por un cabecilla de un grupo narcotraficante, que es lo que dice Estados Unidos sobre Maduro, pues los países van a tener que tomar eso con muchísima cautela. Porque si aparece evidencia clara de que Maduro sí es parte de una red criminal, seguramente eso ya pone en cuestión la misma conveniencia de que en América Latina exista un régimen criminal de ese estilo”, señaló el profesor Sebastián Bitar.







